Hay dos tipos de dueños de pequeñas empresas. Uno lee cada reseña de Google en cuanto aterriza; el otro te dice, medio en broma, que no abre el panel desde el verano. Ninguno se equivoca. Los dos están cansados. Las reseñas siguen llegando igual — un libro de cuentas callado y constante de cada hora punta del sábado, cada martes con poco personal, cada cliente que se fue encantado y el que no.
Durante la última década, la respuesta que se ofrecía a estos dueños tenía un nombre: una categoría de software llamada gestión de reseñas — herramientas escritas para cadenas hoteleras y grupos dentales, facturadas a trescientos o cuatrocientos euros al mes por local, configuradas por un gestor de cuentas que se llama Sergio. Son, en conjunto, muy buenos productos. Tampoco son, en conjunto, para la mujer que lleva la panadería de la esquina.
ReviewAI es la alternativa pequeña y con criterio. Una app, en el móvil del bolsillo del delantal, que reúne tus reseñas de Google en una sola bandeja y redacta para cada una una respuesta meditada, en el tono que tú elijas. Cuesta nueve euros con noventa y nueve al mes. Hay un plan gratuito para quien solo necesita un poco. Las apps están en la recta final, a semanas de la App Store y de Google Play. Abajo, el argumento — y una invitación a la lista.